martes, 27 de marzo de 2007

BRIHADARANYAKA UPANISHAD ( I )


PRIMER BRAHMANA

“En verdad la aurora es la cabeza del caballo listo para el sacrificio, siendo el sol su ojo; el viento es el aliento del animal, la boca el fuego, y el año su cuerpo. El cielo es su espalda, el firmamento el vientre, la tierra el pecho, y los cuatro puntos cardinales los lados del cuerpo; los puntos intermedios las costillas, los miembros las estaciones, los tendones, los meses y las mitades de los meses; los pies los días y las noches, los huesos las estrellas, y la carne, las nubes; la comida semidigerida es la arena, los ríos los intestinos, el hígado y los pulmones las montañas, y los cabellos, las hierbas y los árboles. Cuando el sol se levanta, es la frente; cuando se pone, la parte posterior del caballo. Cuando el caballo tiembla es el relámpago; cuando da coces, el trueno; cuando hace agua, la lluvia; cuando sopla el viento es la voz del animal.

“En verdad el Día surgió después del caballo, en forma de vasija dorada, llamada Mahiman, la cual se coloca para el sacrificio delante del caballo. Su lugar está en el mar de Oriente. La Noche surgió después del caballo, en forma de vasija plateada, llamada Mahiman, la cual se coloca para el sacrificio detrás del caballo. Su lugar está en el mar de Occidente. En verdad estas dos vasijas surgieron a ambos lados del caballo. Como corredor de caballos, Brahma llamó a los Devas: como semental a los Gandharvas; como corredor pedestre, a los Asuras; como caballo, a los hombres. El mar es la prole del animal y su lugar de origen.

SEGUNDO BRAHMANA

En el principio no había nada. Por la Muerte todo esto estaba callado. La Muerte (el primer ser) pensó: “Deseo tener un Cuerpo”. Así pues, se postró en adoración. De aquella adoración nació el agua. Al ver el agua, exclamó: “En ver dad el agua (‘ka’) se apareció a mí mientras estaba en adoración (‘arkate’)”. Por este motivo el agua se llama “ar-ka”. Ciertamente halla el placer quien conoce la razón por la cual el agua se llama “arka”.

En verdad el agua es “arka”. Y lo que entonces era la espuma del agua se endureció convirtiéndose en tierra. En la tierra descansó la Muerte, y de su descanso y calor nació el fuego, Agni, Heno de luz.
Aquel ser se dividió en tres: Aditya (el Sol), Vayu (el aire) y Agni (el fuego). A su vez el espíritu (prana) se dividió en tres: la cabeza fue el Oriente y los dos brazos el norte y el sur del Oriente; la cabeza fue el Occidente, y las dos piernas el norte y el sur del Occidente; los dos lados fueron el Sur y el Norte; la espalda el cielo, el vientre el firmamento y el polvo la tierra. De este modo, la Muerte permanece firme en el agua. Quien esto conoce, permanece firme adondequiera que vaya.
La Muerte tuvo un deseo: “Que un segundo cuerpo nazca de mí”. De este modo formó el Habla en su mente, convirtiéndose la semilla en el año. Antes de aquel tiempo no existían los años. El Habla tardó en formarse un año. Cuando aquélla nació, la Muerte abrió la boca para tragársela. Entonces aquélla gritó: “ ¡ Bhan! “ y así se formó el Habla.
La Muerte pensó: “Si la mato, tendré muy poca comida. Por consiguiente, del habla y del cuerpo (el año) hizo surgir todo lo que existe: los Vedas, los himnos, los versos, los sacrificios, los hombres y los animales. Y todo lo que la Muerte hizo sur 5 t d decid¡¿> comérselo. Así es en verdad, pues la Muerte engulle todo. Por esta razón a la Muerte se la llama Aditi. Quien conoce por e a la Muerte se la llama Aditi, obtiene el poder de comerlo todo; ciertamente todo se convierte en su comida.
La Muerte deseó ofrecer otro gran sacrificio. Así pues, de las grandes penitencias que hizo surgió un gran poder de ella. Ese poder son los sentidos (prana). Cuando todos los sentidos hubieron surgido, el cuerpo empezó a tragarlos a todos. Así que como la mente quedó en el cuerpo, y desde entonces ésa es su morada.
Deseó que este cuerpo fuera apto para el sacrificio (medhya). Entonces se convirtió en un caballo (asva) porque empezó a tragar (asvat) y es apto para el sacrificio (medhya). Por eso al sacrificio del caballo se le llama Asva-medha. En verdad quien esto conoce, conoce el asva-medha. La Muerte soltó entonces al caballo y al cabo de un año se lo ofreció en sacrificio a sí misma, dejando a los otros animales para ser sacrificados a las deidades. Por consiguiente los sacrificadores ofrecieron el caballo purificado que pertenecía a Pragapati, a todas las deidades. En verdad el sol radiante es el sacrificio Asvamedha, y su cuerpo es el año; Agni es el fuego del sacrificio y estos mundos son sus cuerpos. Estos dos son el fuego del sacrificio y el sacrificio Asvamedha, que a su vez son una deidad, la Muerte. Quien esto conoce, traspasa las barreras de la muerte; ciertamente, la muerte no le alcanza, convirtiéndose en una de esas deidades.

TERCER BRAHMANA

Había dos clases de descendientes de Pragapati, los Devas y los Asuras. Los Devas eran los más jóvenes y los Asuras, los mayores. Los Devas, que estaban luchando en estos mundos, dijeron: “Venzamos a los Asuras en los sacrificios, cantando los himnos (udgitha)”.
Aquellos dijeron al habla (Vak): “Canta para nosotros los himnos (udgitha)”. Asintió el habla y cantó los udritha para ellos. Todo deleite que existe en el habla lo obtuvo para los Devas cantando (los tres pavamanas); pero hubo otros himnos que aún pronunció mejor (los otros nueve pavamanas), cuya gloria se reservó para sí misma. Los Asuras se percataron y exclamaron: “En verdad, con este cantor nos vencerán”. Entonces se precipitaron contra él, llenándole de maldad. De este modo, hay un mal que consiste en decir lo que no es verdad.
Entonces los Devas dijeron al aliento (perfume): “Canta rara nosotros”. Asintió el aliento (perfume). Así, pues, el deleite que existe en el olfato aquél lo obtuvo para los Devas cantando; mas lo que olía mejor se lo reservó para él. Los Asuras se percataron: “Ciertamente, con este cantor nos vencerán”. Entonces se precipitaron contra el cantor, llenándole de maldad. De este modo hay un mal que consiste en oler lo que es malo.
Entonces dijeron al ojo: “Canta para nosotros”. “Sí”, dijo el ojo y cantó. El placer que hay en la visión lo obtuvo él para los Devas cantando; pero lo más hermoso que vio lo reservó para sí mismo. Los Asuras se dieron cuenta y exclamaron: “En verdad, con este cantor nos vencerán”. Entonces le rodearon y le traspasaron con el mal. De este modo, hay un mal que consiste en ver lo que es malo.
Entonces invitaron al oído: “Canta para nosotros”. Asintió el oído, y cantó. Todo el deleite que hay en el oído, lo obtuvo él para los Devas cantando; pero lo mejor que oyó lo reservó para sí mismo. Los Asuras, conociendo aquello, dijeron: “Verdaderamente con este cantor nos vencerán”. Entonces corrieron hacia el cantor y le llenaron de maldad. De esta forma hay un mal que consiste en escuchar lo perverso.
Entonces dijeron a la mente: “Canta para nosotros”. “SÍ”, dijo la mente, y cantó. El deleite que se halla en la mente, lo obtuvo él para los Devas cantando; pero lo mejor que pensó lo reservó para sí mismo. Los Asuras, sabiéndolo, exclamaron: “En verdad, con este cantor nos vencerán”. Entonces le rodearon y le llenaron de maldad. Así hay un mal que consiste en pensar lo perverso. De esta forma los Asuras sumieron a esas deidades en el mal, llenándolas de maldad.
Entonces los Devas dijeron al aliento vital: “Canta para nosotros”. Asintió el aliento, y cantó. Los Asuras, conociendo aquello, exclamaron: “Ciertamente, con este cantor nos vencerán”. Entonces corrieron hacia él y le llenaron de maldad. Sin embargo, como una bola de barro que da con una piedra, rompiéndose en mil pedazos, de igual modo aquellos perecieron, esparciéndose sus pedazos en todas direcciones. De esta forma los Devas se levantaron altivos, mientras los Asuras se precipitaron en el abismo. Quien conoce esto, se eleva por encima de su ser; en verdad su enemigo más odiado es sumido en el abismo.
Entonces los Devas inquirieron: “¿Dónde está aquel que nos ha salvado?” Su salvador era el aliento que mora más allá del interior de la boca (“asye’ntar”), por lo cual es llamado Ayasya; él es la sabia (“rasa”) que da vida a las partes del cuerpo (“anga”), por lo cual es llamado Angirasa.
Esa deidad fue llamada Dur, pues la Muerte fue alejada (“duran”) de ella. Quien conoce esto, no puede ser alcanzado por la muerte.
Esa deidad, después de sacar el mal de aquellas deidades, envió a la muerte a los cuatro confines de la tierra. Allí depositó sus pecados. Por consiguiente, nadie debe ir hasta los confines de la tierra, pues en ellos mora la muerte.
La deidad que mora en el aliento vital, después de sacar el mal de las otras deidades, las llevó más allá de a muerte.
Primero liberó al habla. Cuando el habla fue liberada de la muerte, se convirtió en lo que había sido anteriormente: Agni (el fuego). Así pues, Agni, después de traspasar los límites de la muerte, brilla en toda su plenitud.
Después liberó a la respiración. Cuando la respiración hubo sido liberada de la muerte, se convirtió en Vayu (aire). Vayu, después de traspasar los límites de la muerte, sopla con toda su fuerza.
Después liberó al ojo. Cuando el ojo hubo sido liberado de la muerte, se convirtió en Aditya (el sol). Aditya, después de traspasar los límites de la muerte, arde con toda su fuerza.
Después liberó al oído. Cuando el oído hubo sido liberado de la muerte, se convirtió en los cuatro puntos cardinales. Estos son nuestros cuatro puntos cardinales, que han traspasado los límites de la muerte.
Después liberó a la mente. Cuando la mente fue liberada de la muerte, se convirtió en la luna (Kandramas). La luna, después de traspasar los límites de la muerte, brilla en todo su esplendor. A quien conoce esto, esta deidad le conduce más allá de los confines de la muerte.
Entonces el aliento vital entonó su canto y obtuvo alimento comestible para él. Así toda comida es alimento sólo para el aliento, y en el aliento únicamente reposa. Los Devas dijeron: “En verdad, tú has conseguido obtener la verdadera comida para tu ser. Danos, Pues, una parte de esa comida”. Aquél respondió: “Entrad dentro de mí”. Ellos asintieron y entraron todos dentro de él. Por consiguiente toda comida es alimento para el aliento y por él todos los demás sentidos son satisfechos.
Si un hombre conoce esto, se convierte en sustentador de sus familiares; en verdad él es su guía principal y su gobernante. Si alguna vez entre sus propios familiares tratara alguien de oponerse a quien posee este conocimiento, perdería al instante todo lo que poseyera. Sin embargo, quien sigue al hombre que posee este conocimiento en su corazón, obtiene todos los bienes de la tierra.
Aquél (el aliento vital) fue llamado Ayasya Angirasa, pues él es la savia (“rasa”) de las partes del cuerpo (“anga”). Sí, en verdad el aliento es la savia de los órganos del cuerpo. Por consiguiente, aquel órgano que deja de recibir el aliento vital, Se seca, pues deja de recibir la savia de los órganos del cuerpo. El aliento es también Brihaspati, pues el habla es Brihati (Rig-Veda), y él es su señor; por consiguiente él es Brihaspati.
El aliento es también Brahmanaspati, pues el habla es Brahma (Yagur-veda) y él es su señor; por consiguiente él es Brahmanaspati. El aliento es también Saman (los Udgitha), pues el habla es Samari (Sama-veda), que a la vez es el habla (sa) y el aliento (ama). Por este motivo Saman es llamado Saman.
0 porque es igual (Saman) que un gusano, igual que un elefante, igual que los tres mundos e igual que el universo, por eso es Saman. Quien conoce a Saman, obtiene la unión con él.
El aliento es Udghita. En verdad el aliento es Ut, pues el aliento mantiene a este universo; y el aliento es Ghita, el canto. Y puesto que él es “ut” y “ghita”, él es Udghita.
Así fue como Brahmadatta Kaikitaneya (el nieto de Kikitana), tomando a Soma dijo: “Que Soma me corte la cabeza si Ayasya Angirasa cantara otro Udgitha (himno) distinto Pues él es en verdad el habla y el aliento”.
Quien conoce la propiedad de Saman (el aliento), obtien su poder. En verdad su propiedad es el tono de voz. Por con siguiente, el sacerdote que debe entonar los himnos de Sama ha de desear que su voz tenga un buen tono; debe realizar e sacrificio con un tono de voz perfecto. Por consiguiente quienes busquen a un sacerdote para realizar los sacrificios, deberán asegurarse de que posee buena voz, es decir que su voz posee la propiedad esencial para los sacrificios, pues quien conoce la propiedad de Saman, obtiene la unión con él.
Quien conoce el oro de Saman obtiene su poder. En verdad el oro de Saman se halla únicamente en el tono. Quien pues, conoce el oro de Saman, obtiene su poder.
Quien conoce cuál es la base en la que se sostiene Saman él mismo es sostenido por él. En verdad su sostén está en el habla únicamente, pues el aliento es cantado como Saman. Sin embargo, algunos necios afirman que el sostén es la comida. Después sigue el Abhyaroha (la ascensión) de los versos Pavamana. En verdad cuando el sacerdote empiece a cantar e Saman, el sacrificador debe recitar estos versos: “Llévame de la irrealidad a la realidad! ¡Llévame de 1a oscuridad a la luz! ¡Llévame de la muerte a la inmortalidad!. Cuando aquél dice: “Llévame de la irrealidad a la realidad”, la irrealidad es en verdad la muerte, y la realidad 1a inmortalidad. Por consiguiente, aquél dice: “Llévarne de la muerte a la inmortalidad, hazme inmortal”. Cuando él dice: “Llévame de la oscuridad a la luz”, 1a oscuridad es en verdad la muerte y la luz la inmortalidad Por consiguiente aquél dice: Llévame de la muerte a la inmortalidad, hazme inmortal”. Cuando él dice: “Llévame de la muerte a la inmortalidad”, no hay ningún significado oculto.
Después vienen los otros himnos mediante los cuales el sacerdote puede obtener comida para sí mismo. Por consiguiente el sacrificador, mientras se cantan himnos, debe pedir un deseo, cualquier deseo que desee obtener. Un sacerdote que conoce esto obtiene con sus cantos cualquier deseo que quiera alcanzar, ya para sí mismo, ya para el sacrificador. Este conocimiento en verdad se llama el conquistador de los mundos. Quien, pues, conoce este Sama, para él no existe el miedo de no ser admitido al mundo supremo.

CUARTO BRAHMANA

En el principio sólo existía el Ser, en la forma de una persona (purusha). Aquélla miró a su alrededor y no vio nada excepto su propio Ser. Lo primero que dijo fue: “Yo soy”; así fue como, pronunciando su nombre, se convirtió en yo. Por consiguiente, si a un hombre se le pregunta, lo primero que dice es: “Yo soy”, y luego pronuncia el otro nombre que pueda tener, y puesto que antes de esto (“purva”), él (el Ser) quemó (“ush”) todos los seres perversos, así fue como se convirtió en persona (“pur-usha”). En verdad, quien esto conoce, quema todo aquello que intenta anteponérsele.
Tuvo miedo; por consiguiente todo aquel que está solo, tiene miedo. Mas pensó: “Si no hay nadie más que yo mismo, ¿por qué tengo miedo?”
Pero no sintió deleite alguno. Por consiguiente el hombre que está solo no siente nada agradable. En seguida tuvo un deseo, que se hizo tan grande como un hombre y una mujer juntos. Entonces hizo que su Ser se dividiera en dos (“pat”), y de ahí surgió el marido (“pati”) y la esposa (“patri”). Por consiguiente Yagnavalkya dijo: “Los dos somos como las dos mitades de una concha”. Así pues, el vacío que antes existía fue llenado por la mujer. Aquél la abrazó y de este modo nacieron los hombres.
Ella tuvo un pensamiento: “¿Cómo me puede abrazar, si he salido de su mismo ser? Me esconderé”. Entonces se convirtió en vaca; pero él se convirtió en toro y la abrazó. Así pues, de ahí nacieron las vacas. Ella se convirtió en yegua y él en caballo; ella se convirtió en burra y él en asno. El la abrazó y de ahí nacieron los animales de un sola pezuña. Ella se convirtió en cabra y é1 en macho cabrío; ella se convirtió en oveja y él en carnero. El la abrazó y de ahí nacieron las cabras y las ovejas. De este modo todo lo que existe fue creado en parejas, inclusive las hormigas.
Entonces él supo: “Yo soy en verdad esta creación, pues yo creé todo esto”. De este modo, él se convirtió en la creación; en verdad quien conoce esto, vive en su propia creación
Más tarde produjo el fuego frotándose las manos. De su boca y de sus senos hizo surgir las llamas. Por consiguiente 1a boca y las manos no tienen vello, así como los senos. Cuando dicen: “Ofrece sacrificios a este dios o a este otro cada, uno de los dioses no es más que una manifestación suya, pues él es todos los dioses. Entonces de la semilla creó todo lo húmedo, esto es Soma. En verdad en este universo todo es, o bien comida, o bien el ser que la come. Esta es la creación suprema de Brahma, pues él hizo surgir a los dioses de su mejor parte, creando lo inmortal de lo que hasta entonces era sólo mortal. Por consiguiente, ésta es su creación suprema. Quien conoce esto, vive en su verdadera creación.
Todo esto no estaba desarrollado todavía. Se desarrolló por medio de la forma y el nombre, para que los hombre pudieran apreciar mejor cada detalle de su creación. El (Brahma o el Ser) penetró hasta el fondo de su propia creación, igual que una cuchilla encaja en una caja para cuchillas, o el fuego en el hogar. El no puede ser visto, pues es el mismo aliento que respiramos. Cuando hablamos, él es el habla; cuando nos detenemos en contemplación, él es la vista; cuando oímos, él es el oído y cuando pensamos, él es la mente. Todo esto no son sino nombres que se dan a las manifestaciones de sus actos. Sin embargo, quien le adora como a una de sus manifestaciones, no le conoce en verdad, pues él está más allá de sus cualidades. Los hombres deben adorarle como el Ser, pues en el Ser todas las cualidades son una. El Ser es la base de todo pues a través de él, todo puede ser conocido. Y al igual que se puede hallar el camino perdido siguiendo las huellas pordon de alguien pisó, de igual forma quien tiene conocimiento de esto, encuentra la gloria y se hace digno de alabanza.
Este Ser, que es lo más próximo a nosotros, es más apreciado que un hijo, más apreciado que la riqueza, más querido que ninguna otra cosa. Y si alguien dijera a otro que hay algo más querido que el ser, perdería todo lo que posee más tarde o más temprano. Sólo el Ser es querido y digno de ser adorado. Quien pone todo su amor en el Ser y solamente en él, no verá perecer jamás al objeto de su amor.
Si los hombres creen que mediante el conocimiento de Brahma, alcanzarán todo, ¿qué es entonces lo que conocía Brahma, de lo cual surgió todo?
En verdad en el principio estaba Brahma. Brahma conocía sólo el Ser. El dijo: “Yo soy Brahma”, y de ahí surgió todo. De este modo, Deva (los dioses) despertó para conocer a Brahma, convirtiéndose en el mismoo Brahma; y lo mismo ocurrió con los Rishis (los sabios) y los hombres. Así fue cómo el Rishi Vamadeva comprendió la esencia de Brahma y exclamó: “Yo era Manu (la luna), yo era el sol”. Por consiguiente, quien conoce que él es Brahma, se convierte él mismo en Brahma, sin que los mismos Devas puedan evitarlo, pues él mora en el mismo Ser que aquéllos. Sin embargo, si un hombre adora a otra deidad, creyendo que aquélla es una y él otro, no conoce. Para los Devas, es como un animal. Pues en verdad, igual que muchos animales proporcionan alimento a un solo hombre, de igual forma cada hombre proporciona alimento a los Devas (los dioses). Si un solo animal es robado a los Devas, eso no les complace. ¡Cuánto más, pues, si son muchos los animales robados! Por consiguiente, a los Devas les disgusta que los hombres cometan estas acciones.
En verdad en el principio estaba Brahma. Estando solo, quiso crear las fuerzas supremas. Entonces creó los Kshatras (poderes) entre los Devas (dioses). Así pues, no existe nada más allá de Kshatra, por lo cual en el sacrificio Ragasuya, el brahmín se sienta debajo del Kshatriya. El confiere su gloria en Kshatra únicamente. Si, Brahma es el origen de Kshatra. Por consiguiente, aunque un rey es exaltado, se sienta debajo del brahmín, pues él es su lugar de origen. Quien causa una afrenta a aquél, causa una afrenta a su propio lugar de origen. Peor aún, pues ha causado una afrenta a alguien mejor que sí mismo.
Todavía Brahma no era suficientemente fuerte. Así pues, creó a Vis (la gente), las clases de Devas que en sus distintos órdenes son llamados Vasus, Rudras, Adityas, Visve Devas, Maruts.
Sin embargo, no era suficientemente fuerte. Creó, pues, la casta de los Sudras y a Pushan (el dador de alimento). En verdad esta tierra es Pushan (el dador de alimento), pues la tierra en verdad alimenta a todo lo que hay en ella.
Aún así, no era suficientemente fuerte. Creó, pues, lo más excelente, la ley (dharma). La ley es el Kshatra (poder) del Kshatra; por consiguiente no hay nada superior a la ley. De este modo, incluso un hombre débil, con el apoyo de la ley, puede gobernar a uno más fuerte que él, como si él fuera el rey y el otro su súbdito. De esta forma a la ley se le llama la verdad. Así, si un hombre declara la verdad, se dice que ha declarado según la ley; y si declara según la ley, se dice que declara la verdad. Ambas cosas son lo mismo.
De esta forma existe Brahma, Kshatra, Vis y Sudra. Entre los Devas Brahma existía únicamente como Agni (el fuego), y entre los hombres, como brahmín, igual que Kshatriya a través de Kshatriya, Vaisya a través del (divino) Vaisya y Sudra a través del (divino) Sudra. Por consiguiente, las gentes desean sus estados futuros a los Devas a través de Agni (el fuego del sacrificio) únicamente; y a los hombres a través de los brahmines, pues Brahma mora en estas dos formas. Así, si un hombre fallece sin haber visto su verdadera vida futura, ese Ser, siendo desconocido, no le recibe ni le bendice, como si aquél no hubiera leído los Vedas o no hubiera realizado buenas acciones. Más aún, si alguien lleno de santidad realiza grandes obras en la tierra, pero no conoce el Ser, sus obras no servirán de nada y perecerá. Pero si un hombre conoce el Ser en su verdadero estado, sus obras no perecen pues todo lo que desea, lo obtiene en su Ser.
En verdad el Ser (del ignorante) es el mundo de todas la criaturas. Cuando un hombre ofrece sacrificios a Brahma mora en el mundo de los Rishis; cuando ofrece comida a los antepasados tratando de obtener descendencia, mora en el mundo de los antepasados; cuando da cobijo y comida a otros hombres, mora en el mundo de los hombres; cuando encuentra alfalfa y agua para los animales, mora en el mundo de los animales; cuando los cuadrúpedos, pájaros e incluso hormigas viven en su casa, mora en su mundo. Y de igual forma que cada cual desea que su mundo no sufra daño alguno, así todos los seres desean que quien sabe esto no sufra ningún daño. En verdad esto es algo conocido y bien razonado.
En el principio sólo existía el Ser, único. Aquel tuvo un deseo: “Quiero una esposa para que me dé descendencia y riqueza para poder ofrecer en sacrificios”. En verdad esto es un deseo completo, pues incluso si hubiera deseado más, no lo hubiera encontrado. Por consiguiente una persona sola tiene este deseo: “Quiero una esposa para que me dé descendencia y riqueza para poder ofrecer en sacrificios”. Y si no obtiene ninguna de estas cosas, cree que es incompleto. Este es su estado completo: la mente es su ser (el marido), el habla es su esposa, el aliento su hijo, el ojo toda la riqueza mundana, pues él la encuentra con el ojo, y el oído su riqueza divina, pues él la oye con el oído. El cuerpo (“atman”) es su obra, pues con el cuerpo ejecuta sus acciones. Este es el quíntuple sacrificio, pues quíntuple es el animal, quíntuple el hombre y todas las cosas. Quien esto conoce, obtiene todo lo demás.

QUINTO BRAHMANA

Cuando el padre (de la creación) hubo producido, mediante Conocimiento y penitencia (acciones), las siete clases de Comida, distribuyó una de ellas a todos los seres y dos a los Devas. Hizo tres para él y una la distribuyó a los animales. Esta es la base de todo, para los seres que respiran y para los que no respiran. ¿Por qué entonces los seres no perecen, aunque son comidos por otros? Quien conoce al imperecedero, conoce la esencia de lo que come. Va a los Devas y en ellos encuentra la fuerza.
Cuando se dice que el padre produjo mediante Conocimiento y penitencia las siete clases de comida, está claro que así lo hizo. Cuando se dice que una de ellas fue común, esa es la comida común de todo lo que se come. Quien adora (come esa comida común), permanece en el mal, pues en verdad esa comida pertenece a todos los seres. Cuando se dice que asignó dos clases de comida a los Devas, se refiere al huta, que es sacrificado en el fuego, y al para-huta que es entregado para el sacrificio. Pero también se dice que los sacrificios de luna nueva y luna llena son divinos; por consiguiente no se delerían ofrecer con un deseo. Cuando se dice que “una clase de alimento dio a los animales”, se refiere a la leche. Pues en el principio (en su infancia) los animales y los hombres viven de leche. Así cuando nace un bebé, o bien le hacen lamer “ghrita” (mantequilla) o bien le dan de pecho. Por consiguiente a un recién nacido le llaman “atrinada” es decir, que no come hierbas. Cuando dicen: “en ello descansa todo, lo que respira y lo que no respira”, vemos que todo, lo que respira y lo que no respira, se basa y depende de la leche. Y cuando se dice (en otro Brahmana) que un hombre que ofrece sus sacrificios con leche un año entero, traspasa los umbrales de la muerte, no es así exactamente. No, pues en el mismo día en que ofrece el sacrificio, en ese mismo día traspasa los umbrales de la muerte; así pues, quien conoce esto, ofrece a los dioses la comida entera (toda la leche). Cuando se dice: “¿Por qué éstos no perecen, a pesar de ser comidos continuamente?”, respondemos: En verdad, la Persona es imperecedera y ella produce el alimento una y otra vez. Cuando se dice que “come la comida con el rostro”, el rostro significa la boca, pues ella (la persona) la come con su boca. Cuando decimos que “va a los Devas, y en ellos halla la fortaleza”, eso significa una alabanza.
Cuando decimos que “hizo tres clases de alimento para sí mismo”, eso significa que creó la mente, el habla y el aliento para sí mismo. Cuando la gente dice: “Mi mente estaba en todas partes, pero no la pude ver; mi mente estaba en todas partes, pero no la pude escuchar”, está claro que el hombre ve con su mente y oye con su mente. El deseo, la representación, la duda, la fe, la falta de fe, la memoria, el olvido, la vergüenza, la reflexión, el miedo, todo esto es mente. Por consiguiente, si a un hombre le tocan la espalda, lo percibe mediante la mente. Todo sonido que existe, esto es habla. El habla es un medio, no es nada en sí misma. Todas las respiraciones, interiores y exteriores, no son más que “prana”. En verdad en eso consiste el Ser, y el Ser consiste en palabra, mente y aliento.
Estos son los tres mundos: la tierra es la palabra, el firmamento es la mente y el cielo es la respiración.
Estos son los tres Vedas: el Rig-veda es la palabra, el Yagur-veda la mente y el Sama-veda el aliento.
Estos son los Devas, los antepasados y los hombres: los Devas son la palabra, los antepasados la mente y los hombres el aliento.
Estos son el padre, la madre y el hijo: el padre es la mente, la madre la palabra y el hijo el aliento.
Estos son lo conocido, lo que está por conocer y lo desconocido. Lo conocido tiene la forma del habla, pues el habla es conocida. El habla ha tomado esta forma para proteger al hombre.
Lo que está por conocer tiene la forma de la mente, pues la mente es lo que está por conocer. La mente ha tomado esta forma para proteger al hombre.
Lo desconocido tiene la forma del aliento, pues el aliento es desconocido. El aliento ha tomado esta forma para proteger al hombre.
En el habla (que es la comida de Pragapati) la tierra es el cuerpo, la luz la forma, es decir, el fuego. Hasta donde se extiende el habla, se extiende la tierra y el fuego.
El cielo de la mente es el cuerpo, y la luz la forma, es decir el sol. Hasta donde se extiende el habla, se extiende el cielo y el sol. Si éstos (el fuego y el sol) se abrazan, nace el viento, cuyo poder es Indra, superior a todos. Quien conoce esto, no tiene rival.
El agua de este cuerpo es el aliento, y la luz su forma, es decir, la luna. Hasta donde se extiende el aliento, se extiende el agua y la luna. Todos estos poderes son similares, infinitos. Quien les adora como poderes finitos, obtiene un mundo finito, pero guíen les adora como infinitos, obtiene un mundo infinito.
Pragapati es el año, que consiste en dieciséis cifras. La noches son sus primeras quince cifras y el punto fijo su decimosexta cifra. Pragapati, el año, aumenta y disminuye la cifra de sus noches. Cuando en la parte decimosexta de la noche de luna llena entró en todo lo viviente, nació de nuevo en la mañana. Por consiguiente, que nadie corte la vida de ningún ser vivo en esa noche, ni siquiera la vida de una lagartija, en honor (pugartham) de tal deidad.
En verdad Pragapati, que consiste en dieciséis cifras, que son el año, es igual a un hombre que conoce esto. Su riqueza consiste en las quince cifras y su Ser es la cifra decimosexta. El aumenta y disminuye a causa de esta riqueza. Su Ser el eje de una rueda y su riqueza los radios. Por consiguiente, quien lo pierde todo, pero vive con el Ser, la gente le dirá: perdió sólo los radios de la rueda (que pueden ser arreglad de nuevo).
En verdad, hay tres mundos: el mundo de los hombres, el mundo de los antepasados y el mundo de los Devas. El mundo de los hombres sólo puede ser ganado por un hijo, no a través de acción alguna. Mediante el sacrificio se alcanza el mundo de los antepasados y mediante el conocimiento se obtiene el mundo de los Devas. El mundo de los Devas es el mejor de los mundos, pues ellos gozan del Conocimiento.
Luego sigue la entrega del alma. Cuando un hombre cree que va a fallecer, dice a su hijo: “Tú eres Brahma, tú eres sacrificio, tú eres el mundo”. El hijo responde: “Yo soy Brahma, yo soy el sacrificio, yo soy el mundo”. Todo lo que uno ha aprendido (por medio del padre), eso en sí es Brahma. Todos los sacrificios que existen no son más que un solo sacrificio. Todos los mundos que existen no son más que un solo mundo. En esto reside toda la esencia de la sabiduría. Cuando un padre que conoce esto deja este mundo, entra en su hijo junto con sus propios espíritus (mente, habla y aliento). Si el padre ha hecho algo malo, el hijo lo puede remediar mientras viva. Mediante la ayuda de su hijo, el padre permanece firme en su mundo. Entonces estos espíritus divinos e inmortales (habla, mente y aliento) penetran en él.
De la tierra y del fuego, el habla divina penetra en él. En verdad aquélla es la divina palabra, pues todo lo que dice se llena de verdad.
Del cielo y del sol, la mente divina entra en él. En verdad, aquélla es la mente divina, pues quien se pone en contacto con ella se llena de dicha y deja de sufrir para siempre.
Del agua y de la luna, el aliento divino entra en él. En verdad aquél es el aliento divino, el cual, ya se mueva o no, jamás sufre cansancio alguno y por consiguiente no perece. Quien conoce esto, se convierte en el ser de todos los seres. Tal como es esa deidad (Hiranyagarbha), así se convierte él. Y al igual que todos los seres adoran a esa deidad, así todos los seres veneran a quien conoce esto. El sufrimiento que sienten las criaturas no se acerca a él, pues en verdad, el mal no se acerca a los Devas.
Luego sigue la consideración de las acciones. Pragapati creó las acciones (los sentidos activos). Cuando hubieron sido creados, empezaron a disputar entre sí. La voz dijo: hablaré; el ojo dijo: veré; el oído dijo: oiré; y así las demás acciones, cada una según su función. La Muerte entonces los tomó y se los llevó consigo. Cuando los hubo tomado, los retuvo (de su función). Por consiguiente el habla crece débil, el ojo crece débil y el oído crece débil. Pero la muerte no pudo tomar al aliento vital. Entonces los demás, al tratar de conocerle, dijeron: “En verdad, él es el mejor de nosotros, pues, se mueva o no, no sufre cansancio alguno y no perece jamás. Tomemos, pues, su forma”. Así fue cómo aquéllos tomaron su forma; por consiguiente son llamados “alientos” (espíritus). En toda familia hay quien conoce esto; por lo cual esa familia es llamada por el nombre de tal persona. Y quien disputa con alguien que conoce esto, acaba por morir. Hasta aquí todo lo que se refiere a este cuerpo.
Ahora sigue todo lo que se refiere a las deidades. Agni (el fuego) dijo: yo haré que las cosas ardan; Aditya (el sol) dijo a su vez: yo produciré calor; Kandramas (la luna) dijo entonces: yo daré brillo; y así todas las demás deidades cada una según su función. Y tal como sucedió con el aliento vital y con los espíritus, así sucedió con Vayu, el viento de la deidades. Las demás deidades desaparecieron, excepto Vayu. Vayu es la deidad que siempre existe.
Así se alaba en este Sloka: “Aquel de quien el sol surge y en quien el sol se pone (ciertamente surge del aliento y se pone en el aliento). “Aquel que es la ley para los Devas, es el hoy y el mañana también.” Por consiguiente, el hombre debe sufrir un solo mandato seguir el aliento que mora en su interior para que la maldad de la muerte no pueda alcanzarle jamás. Quien siga este único mandato, obtendrá la unión perfecta con la deidad de 1as deidades.


SEXTO BRAHMANA

En verdad existe una tríada: el nombre, la forma y acción. De estos hombres, el nombre del Habla es el Uktha (himno o también origen primero de todas las cosas), pues de él surgen todos los demás nombres. El es su Sama, pues es lo mismo que todos los nombres y su Brahma (el soporte de todo lo viviente), pues él sostiene a todos los hombres.
De todas las formas, la que es llamada Ojo es el Uktha (origen primordial), pues de él surgen todas las formas. El es su Sama, pues es lo mismo que todas las formas, y su Brahma, pues él sostiene a todas las formas.
De todas las acciones, la que es llamada Cuerpo es el Uktha (origen primordial), pues de él surgen todas las acciones. El es su Sama, pues es lo mismo que todas las acciones, y su Brahma, pues él sostiene todas las acciones. Esa tríada es uno, es decir, es un solo Ser; y el Ser, siendo uno, es esa tríada. El es el inmortal, contenido por la verdad. En verdad el aliento es el inmortal y el nombre y la forma s la verdad y a través de ellos se alcanza la inmortalidad.


PRIMER BRAHMANA

El orgulloso Gargya Balaki, un hombre de gran saber, dijo a Agatasatru de Benarés: “¿Quieres que te hable de Brahma?” Agatasatru respondió: “Te daremos mil vacas si nos hablas de Brahma, pues todos corren tras Ganaka, diciendo que Ganaka (el rey de Mitikila) es nuestro padre.”
Gargya dijo: “Adoro como Brahma a la persona que está en el sol”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como el supremo, la cabeza de todos los seres, el rey. Quien así le adora, alcanza el estado supremo, convirtiéndose en rey y cabeza de todos los seres.”
Gargya replicó: “Adoro como Brahma a la persona que está en la luna”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como el grande, el de blancas vestiduras, pues él es Soma, el rey. A quien así le adora, Soma le colma de bendiciones.”
Gargya prosiguió: “Adoro como Brahma a la persona que está en el rayo (y en el corazón)”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro como el resplandeciente. Quien así le adora, en verdad se torna resplandeciente y su descendencia se llena de luz.”
Gargya continuó: “Adoro como Brahma a la persona que está en el éter”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como aquel que permanece en constante reposo y plenitud. Quien así le adora, obtiene ganado y descendencia infinitas.”
Gargya prosiguió: “Adoro como Brahma a la persona que está en el viento”. Agatasatru replicó: “¡No, no! No mehables así. Yo le adoro en verdad como Indra Vaikutha, el ejército inconquistable. Quien así le adora, alcanza la victoria; en verdad vence a todos sus enemigos.”
Gargya continuó: “Adoro como Brahma a la persona que está en el fuego”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro como el poderoso. Quien así le adora, se vuelve poderoso y su descendencia se hace invencible.
Gargya siguió: “Adoro como Brahma a la persona que está en el agua”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro como la perfección. Quien así le adora, alcanza el estado supremo de perfección” .
Gargya continuó: “Adoro como Brahma a la persona que está en el espejo”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como el brillo supremo. Quien así le adora, alcanza el supremo, resplandor y su descendencia se llena de luz”.
Gargya prosiguió “Adoro como Brahma al sonido que sigue a un hombre cuando camina”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como la vida. Quien así le adora, alcanza la plenitud en esta vida y el aliento vital no le abandona en la hora de la muerte”.
Gargya continuó: “Adoro como Brahma a la persona que está en el espacio”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro en verdad como el segundo que nunca nos abandona. A quien así le adora el tiempo no le abandona; ciertamente su descendencia no tiene fin.”
Gargya prosiguió: “Adoro a Brahma en la persona que está en la sombra”. Agatasatru replicó: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro como la muerte. Quien así le adora, alcanza la edad madura en esta vida; ciertamente la muerte no le atrapa en la juventud.”
Gargya dijo: “Adoro a Brahma como la persona que está en el cuerpo”. Agatasatru le respondió: “¡No, no! No me hables así. Yo le adoro como el poder supremo encarnado en un cuerpo humano. Quien así le adora, obtiene la inmortalidad para él y su descendencia.” Entonces Gargya enmudeció:
Agatasatru inquirió: “¿No tienes más que decir?” “Nada más”, contestó aquél. “Esto no es suficiente para conocer al verdadero Brahma”, dijo Agatasatru. Entonces Gargya res pondió: “Déjame ser tu discípulo.”
Agatasatru replicó: “No es natural que un brahmín acuda a un Khatriya, para que le hable de Brahma. Sin embargo, y te lo mostraré claramente”. Diciendo esto, le tomó del brazo y se fue con él. Llegaron a un lugar donde había un hombre que estaba dormido. Agatasatru le increpó con estos nombres: “Tú grande, túnica blanca, Soma, Rey”. Pero aquél no se levantó Entonces le frotó el cuerpo con la mano hasta que aquel hombre se despertó y se incorporó.
Agatasatru le preguntó: “Cuando este hombre estaba dormido, ¿dónde estaba la persona (el alma, purusha), el ser inteligente? ¿y de dónde ha vuelto?” Gargya no lo sabe.
El mismo Agatasatru respondió: “Cuando este hombre se hallaba dormido, la persona inteligente (el alma, purusha) permanecía en el éter, que está en el corazón, junto con el aliento, el habla, el oído y el ojo.
”Pero mientras duerme (o cuando sueña) sus mundos so otros. En ellos él es un gran rey o un gran brahmín. Como un gran rey, puede regir sus propios asuntos y moverse a placer en su propio campo; de igual forma, la persona (el alma) se mueve a placer entre los sentidos (pranas) cuando el sueño no es muy profundo.
“Pero cuando el sueño es muy profundo y no percibe sensación alguna, ocurre algo muy distinto. Existen setenta y dos mil arterias llamadas Hita que desde el corazón se extiende por todo el cuerpo. A través de ellas se mueve la fuerza vital dando verdadero descanso a todo el cuerpo. Y al igual que un joven, un gran rey o un gran brahmín que ha llegado a la cima de la felicidad, así él reposa en perfecta paz.
“Como una araña que saca al exterior el hilo adherido a cuerpo, o como la chispa que sale del fuego, así todos los sentidos, todos los mundos, todos los Devas y todos los seres salen del Ser. El Upanishad del Ser es la Verdad de las Verdades. En verdad los sentidos son la verdad, y el alma es la verdad de las verdades.”

SEGUNDO BRAHMANA

En verdad quien conoce al niño en su verdadero aposento, mantiene alejados su palo y su cuerda de los siete parientes que le odian. Por niño se entiende la vida interior, por lugar se entiende el cuerpo, por aposento se entiende la cabeza, por palo se entiende el aliento vital y por cuerda, la comida.
Entonces los siete imperecederos se acercan a él. En su ojo están las líneas rojas y por ellas Rudra se ata a él. En el ojo está el agua y por ella Pargañua se ata a él. Asimismo, Aditya (el sol) a través de la pupila se ata también a él e Indra lo hace a través del globo ocular. Con las cejas y las pestañas el cielo se ata también a él. Quien conoce esto, obtiene el alimento imperecedero.
Sobre esto hay un Sloka: “Existe una taza que tiene la boca debajo y el fondo arriba. Gloria infinita llena esta taza a rebosar. En su labio se sientan los siete Rishis y la lengua, el octavo, comunica con Brahma.”
“Estos dos (los dos oídos) son los Rishis Gautama y Bharadvaga: el derecho Gautama y el izquierdo Bharadvaga. Estos dos (los ojos) son los Rishis Visvamitra y Gamadagni. Estos dos (los orificios nasales) son los Rishis Vasishtha y Kasyapa: el derecho Vashista, el izquierdo Kasyapa. La lengua es Atri, porque con la lengua tomamos el alimento, pues Atri se ha hecho para Atti, comer. Quien conoce esto, obtiene la gracia de que todo se convierta en su alimento.”

TERCER BRAHMANA

Hay dos formas de Brahma, la material y la inmaterial, la mortal y la inmortal, la sólida y la fluida, Sat (el ser) y tya (eso). (Por consiguiente, la verdad se llama Sat-tya.)
Todo, excepto el aire y el firmamento, es material, mortal, sólido y definido. La esencia de lo material, que es mortal, sólido y definido, es el sol que brilla, pues él es la esencia de sat (lo definido).
Pero el aire y el firmamento son inmateriales, inmortales, fluidos e indefinidos. La esencia de lo inmaterial, inmortal, fluido e indefinido es el alma en el verdadero Ojo, pues ella es la esencia de tyad (lo indefinido). Hasta aquí lo que se refiere a los Devas.
Ahora sigue lo que se refiere al cuerpo. Todo, excepto el aliento y el éter que está en el interior del cuerpo, es material, mortal, sólido y definido. La esencia de lo material, mortal, sólido y definido es el Ojo, pues es la esencia de Sat (lo definido).
Pero el aliento y el éter que está en el interior del cuerpo son inmateriales, inmortales, fluidos e indefinidos. La esencia de lo inmaterial, inmortal, fluido e indefinido es la persona en el Ojo derecho, pues es la esencia de “tyad” (lo indefinido).
¿Y qué apariencia tiene la persona (el alma)? Como una túnica color del azafrán, como la lana blanca, como el cochinillo, como la llama del fuego, como el loto blanco, como el relámpago que súbitamente desgarra los cielos. Así pues, quien conoce esto alcanza la gloria suprema. Luego sigue la enseñanza (de Brahma) por medio de “¡No, no!”, pues no hay nada más elevado que esto. Si uno dice: “Esto es ilusión, esto no es la verdad”, acaba alcanzando la Verdad de las Verdades.

CUARTO BRAHMANA

Cuando Yagñavalkya iba a entrar en otro estado, dijo a Maitreyi: “Me voy de mi casa (del bosque); así pues, lleguemos a un acuerdo entre tú y Katayani (mi otra esposa).”
Maitreyi respondió: “Mi señor, si toda esta tierra, llena de riqueza, me perteneciera, ¿acaso esto me haría ser inmortal?” “No”, replicó Yagñavalkya, “como la vida de los ricos, así será tu vida, pues no hay esperanza de inmortalidad por medio de la riqueza”.
Entonces Maitreyi exclamó: “¿Para qué quiero todo esto si con ello no voy a alcanzar la inmortalidad? Dime lo que mi Señor sabe de la inmortalidad. ”
Yagñavalkya replicó: “En verdad me eres querida, pues tus palabras están llenas de amor. Ven, siéntate, yo te lo explicaré: retén bien lo que te voy a decir”. 5 . Entonces dijo: “En verdad un esposo no es amado por su mujer, pues sólo cuando se ama al Ser el esposo es verdaderamente amado. Ciertamente una esposa no es amada por su marido, sólo cuando se ama al Ser la esposa es verdaderamente amada. “En verdad los hijos no son amados por sus padres, pues sólo cuando se ama al Ser los hijos son verdaderamente queridos. “En verdad la riqueza no es amada por los ricos, pues sólo cuando se ama al Ser la riqueza es verdaderamente querida. “En verdad la casta de los brahmines no es amada por ellos, pues sólo cuando se ama al Ser, la casta de los brahmines es verdaderamente amada. “En verdad la casta de los Kshatra no es querida por ellos, pues sólo cuando se ama al Ser la casta de los Kshatra es verdaderamente querida. “En verdad los mundos no son amados por los hombres, pues sólo cuando se ama al Ser los mundos son verdaderamente queridos. “En verdad los Devas no son amados, pues sólo cuando se ama al Ser los Devas son verdaderamente amados. “En verdad las criaturas no son amadas, pues sólo cuando se ama al Ser las criaturas son verdaderamente queridas. “Ciertamente no hay nada que puedas amar, pues sólo cuando amas al Ser, todo se convierte en objeto de tu amor. “El Ser tiene que ser visto, oído, percibido y conocido, ¡oh Maitreyi! Cuando vemos, oímos, percibimos y conocemos al Ser, todo lo demás es verdaderamente conocido.
“Quien busque la casta de los brahmines fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás brahmines. Quien busque la clase de los Kshatra fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás Kshatras. Quien busque a los Devas fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás Devas. Quien busque a las criaturas fuera del Ser, deberá ser abandonado por las demás criaturas. La casta de los brahmines, la casta de los brahmines, la casta de los Kshatra, los mundos, los Devas, las criaturas y todo lo que existe es el Ser.
“Igual que los sonidos de un tambor cuando es tocado no pueden ser atrapados físicamente, sino captados por el oído;
“y al igual que los sonidos de una concha no pueden ser atrapados físicamente, sino captados por el oído;
“y al igual que los sonidos de un laúd no pueden ser atrapados externamente, sino captados por el oído;
“y al igual que las nubes de humo surgen solas de un fuego encendido con combustible húmedo, así, en verdad, oh Maitreyi, ha surgido del aliento de este gran Ser lo que conocemos como Rig-veda, Yagur-veda, Sama-veda, Atharvangirasas, Itihasa (leyendas), Purana (cosmogonías), Vidya (conocimiento), los Upanishads, Slokas (versos), Sutras (reglas de prosa), Anuvyakhyanas (glosas) y Vyakhyanas (comentarios). Unicamente de él surgió la sabiduría.
“Como las aguas encuentran su centro en el mar, igual que el tacto se encuentra en la piel, todos los gustos en la lengua, todos los olores en la nariz, todos los colores en el ojo, todos los sonidos en el oído, todos los preceptos en la mente, todo el conocimiento en el corazón, todas las acciones en las manos, todos los movimientos en los pies, así todos los Vedas se encuentran en el habla.
“Como un terrón de sal que echado en el agua se disuelve en ella y ya no puede ser tomado de nuevo, así, oh Maitreyi, este gran Ser, infinito, ilimitado, no consiste en nada más que puro conocimiento; surge de estos elementos y se funde de nuevo con ellos. Cuando él desaparece, desaparece con él todo el conocimiento; así lo digo, oh Maitreyi.”
Entonces Maitreyi exclamó “Señor, estoy confundido por lo que acabas de decir. ¿Por qué dices que cuando el Ser se va, ya no hay más conocimiento?” Pero Yagñavalkya replicó: “Oh Maitreyi, no digo nada que pueda confundir. En verdad, oh amada, el Ser es imperecedero, pues su naturaleza es indescriptible. “Cuando hay dualidad, uno ve al otro, uno huele al otro, uno oye al otro, uno saluda al otro, uno percibe al otro, uno conoce al otro, pero cuando el Ser está en la unidad esencial, ¿cómo puede ver a otro, cómo puede oír a otro, cómo puede saludar a otro, cómo puede percibir a otro, cómo puede conocer a otro? ¿Cómo se puede conocer a Aquel por el cual todo es conocido?”

QUINTO BRAHMANA

Esta tierra es la miel (madhu, el efecto) de todos los seres, y todos los seres son la miel (el efecto) de esta tierra. De igual forma, la persona radiante e inmortal que está en esta tierra es la miel, y la persona radiante e inmortal que está en el cuerpo es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Esta agua es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de esta agua. De igual forma la persona radiante e inmortal que está en el agua, es la miel, y la persona brillante e inmortal que está en el cuerpo en forma de semilla es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Este fuego es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de este fuego. De igual forma esta persona brillante e inmortal que está en el fuego es la miel, y la persona radiante e inmortal que está en el cuerpo en forma de habla es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo .
Este aire es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de este aire. De igual forma la persona radiante e inmortal que está en el aire es la miel, y la persona que está en el cuerpo en forma de aliento es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Este sol es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de este sol. De igual forma la persona radiante e inmortal que está en el sol es la miel, y la persona que está en el cuerpo en forma de ojo es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el inmortal, Brahma, el Todo.
El espacio es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel del espacio. De igual forma la persona brillante e inmortal que está en el cuerpo en forma de oído es también la miel. Ella es en verdad de la misma natural eza que el Ser, el inmortal, Brahma, el Todo.
La luna es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de la luna. De igual forma la persona brillante e inmortal que está en la luna es la miel, y la persona que está en el cuerpo en forma de mente es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
El relámpago es la miel de todos los seres y todos los seres son la miel del relámpago. De igual forma la persona brillante e inmortal que está en el relámpago es la miel y la persona que está en el cuerpo en forma de luz es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
El trueno es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel del trueno. De igual forma la persona que está en el trueno es la miel y la persona que está en el cuerpo en forma de sonido es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
El éter es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel del éter. De igual forma la persona que está en el éter es la miel y la persona que está en el cuerpo en forma de mente es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Esta ley (dharma) es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de la ley. De igual forma esta persona que está en la ley es la miel y la persona que está en el cuerpo en forma de ley es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Esta verdad es la miel de todos los seres y todos los seres son la miel de esta verdad. De la misma forma, esta persona brillante e inmortal que está en la verdad, es también la miel y la persona inmortal, que es la verdad y está en este cuerpo, es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el inmortal, Brahma, el Todo.
El género humano es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel del género humano. De igual forma, esta persona brillante e inmortal que está en el género humano es la miel y la persona inmortal que está en el cuerpo en forma de hombre es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
Este Ser es la miel de todos los seres, y todos los seres son la miel de este Ser. De igual forma la persona que está en el Ser es la miel y la persona inmortal que está en el Ser es también la miel. Ella es en verdad de la misma naturaleza que el Ser, el Inmortal, Brahma, el Todo.
En verdad este Ser es el Señor y rey de todos los seres. Y al igual que todos los radios están contenidos en el piñón de la rueda, así todas las criaturas y sus seres (de la tierra, del agua, etcétera) están contenidos en este Ser.
En verdad Dadhyak Athavvana proclamó esta miel (madhu-vidya) a los dos Asvins y un sabio, viendo esto, dijo: 14 ¡Oh! vosotros, los dos héroes (Asvins), declaro que vuestras nobles acciones son como el rayo, que hace que la lluvia se manifieste. La miel (madhu-vidya) que Dadhyak Atharvana proclamó a vosotros a cambio de la cabeza de un caballo...”
En verdad Dadhyak Atharvana proclamó esta miel a los dos Asvins, y un Rishi, viendo esto, exclamó: “oh, Asvins, ofrecisteis la cabeza de un caballo a Atharvana y él, fiel a su promesa, os reveló la verdadera miel, que es el Conocimiento del Ser.”
En verdad Dadhyak Atharvana proclamó esta miel a los dos Asvins, y un sabio, viendo esto, dijo: “El (el Señor) hizo cuerpos de dos pies y cuerpos de cuatro pies. Convirtiéndose primero en pájaro, entró en los cuerpos como purusha (la persona, el alma). Este mismo purusha está en todos los cuerpos (por lo cual se le llama purusha). No hay nada que no sea cubierto o llenado por él.
En verdad Dadhyak Atharvana proclamó esta miel a los dos Asvins, y un sabio, viendo esto, exclamó: “El (el Señor) tomó todas las formas de las criaturas vivientes para que a través de ellas el hombre pudiera conocer su verdadera forma (el Atman o alma). Así, pues, Indra (el Señor) se manifiesta multiforme a través de las mayas (apariencias), pues sus caballos (los sentidos) están bajo yugo y son ciento diez. Este (Atman) es los caballos, éste (Atman) es los diez, y los miles, múltiples e infinitos. Este es Brahma, sin causa y efecto, sin nada dentro o fuera; este Ser es Brahma, omnipresente y omnisciente. Esta es la enseñanza (de los Upanishad).

SEXTO BRAHMANA

Esta es la relación (de maestros y discípulos a través de los cuales fue transmitido el cuarto Brahmana):
Pautimashya de Gaupavana,
Gaupavana de Pautimashya,
Pautimashya de Gaupavana,
Gaupavana de Kausika,
Kausika de Kaundinya,
Kaundinya de Sandi1ya,
Sandi1ya de Kausika y Gautama,
Gautama de Agniverya
Agnivesya de Sandiya y Anabhimlata,
Sandi1ya y Anabhim1ata de Anabhimlata,
Anabhimlata de Anabhimlatal
Anabhimlata de Gautama,
Gautama de Saitava y Prakinayogya,
Saitava y Prakinayogya de Parasarya,
Parasarya de Bharadvaga,
Bharadvaga de Bharadvaga y Gautama,
Gautama de Bharadvaga,
Bliaradvaga de Parasarya,
Parasarya de Vaigavapayana,
Vaigavapayana de Kausikayani,
Kausikayani de Ghritakausika,
Ghritakausika de Parasaryayana,
Parasaryayana de Pararsarya,
Parasarya de Gatukarnya,
Gatukarnya de Asurayana y Yaska,
Asurayana y Yaska de Traivani,
Traivani de Aupagandhani,
Aupagandhani de Asuri,
Asuri de Bharadvaga,
Bharadvaga de Atreya,
Atreya de Manti,
Manti de Gautama,
Gautama de Gautama,
Gautama de Vatsya,
Vatsya de Sandi1ya,
Sandi1ya de Kaisorya Kapya,
Kaisorya Kapya de Kumaraharita,
Kumarharita de Galava,
Galava de Vidarbhi-kaundinya,
Vidarbhi-kaundinya de Vatsanapat Bablirava,
Vatsanapat Babhrava de Pathi Saubhara,
Pathi Saubhara de Ayasya Angirasa,
Ayasya Angirasa de Abhuti Tvashtra,
Abhuti Tvashtra de Visvarupa Tvashtra,
Visvarupa Tvashtra de Asvinau,
Asvinau de Dadhyak Atharvana,
Dadhya, Atharvana de Atharvan Daiva,
Atharvan Daiva de Mrityu Pradhvamsana,
Mrityu Pradhvamsana de Pradhavamsana,
Pradhvainsana de Ekarshi,
Ekarshi de Viprakitti,
Viprakitti de Vyashti,
Vyasliti de Sanaru,
Sanaru de Sanatana,
Sanatana de Sanaga,
Sanaga de Pararneslithin,
Parameshithin de Brahma,
Brahma es Svayambhu, el auto-existente. Adoración a Brama


PRIMER BRAHMANA

¡Adoración al Ser Supremo (Paramatman)!
Ganaka Vaideha (el rey de los Videhas) ofreció un sacrificio en el cual había muchos presentes para los sacerdotes (de los Asvamedha). Los brahmines de los Kurus y de los Pankalas acudieron al lugar del sacrificio, por lo que Ganaka Vaideha deseó saber quién de aquellos brahmines era el más instruido. Así pues, apartó mil vacas, y diez “padas” (de oro) fueron atadas a cada par de cuernos.
Entonces Ganaka se dirigió a ellos: “Oh, venerables brahmines, a quien de vosotros sea el más sabio (en el conocimiento de Brahma) dejaré que se lleve estas vacas”. Ningún brahmín se atrevió a moverse, excepto Yagñavalkya, que dijo a su discípulo: “Llévate estas vacas, estimado discípulo”. Aquél replicó: “¡Gloria a Saman” y las retiró como su maestro le había ordenado. Los brahmines se enfurecieron y exclamaron: “¿Cómo puede atreverse éste a considerarse el más sabio de todos nosotros?” Entonces Asvala, el sacerdote de Ganaka Vaideha le preguntó: “¿De verdad eres el más sabio de todos nosotros, oh Yagñavalkya?” Aquél replicó: “Me inclino ante el más sabio de todos vosotros (en el conocimiento de Brahma), pero ciertamente deseo tener estas vacas”. Entonces Asvala, el sacerdote Hotri, le hizo esta pregunta.
“Yagñavalkya”, dijo, “todo lo que está aquí dispuesto para el sacrificio será destruido un día por la muerte, pues no hay nada que escape a sus garras. ¿Por qué medio, entonces, el sacerdote que ofrece los sacrificios puede librarse de la muerte?” Yagñavalkya respondió: “Por medio del sacerdote Hotri, que es Agni (el fuego), que es la palabra, pues la palabra es el Hotri del sacrificio (o del sacrificador), y la palabra es Agni, y él es el Hotri.
“Yagñavalkya”, prosiguió aquél, “todo lo que está aquí está sujeto al día y la noche, pues no hay nada que no sea alcanzado por el día y la noche. ¿Por qué medio entonces , el sacerdote que ofrece los sacrificios puede liberarse del alcance del día y la noche?” Yagñavalkya respondió: “Por medio del sacerdote Adhvarya, que es el ojo, que es Aditya (el sol). Pues el ojo es el Adhvarya del sacrificio, y el ojo es el sol, y él es el Adhvarya. En esto consiste la libertad, la perfecta liberación.”
“Yagñavalkya”, continuó aquél, “todo lo que aquí está dispuesto para el sacrificio está sujeto al crecer y decrecer de la luna. ¿Por qué medio entonces el sacerdote que ofrece los sacrificios puede liberado de las influencias del crecer y decrecer de la luna?” Yagñavalkya respondió: “Mediante el sacerdote Udgatri, que es Vaya (el viento), que es el aliento. Pues el aliento es el Udgatri del sacrificio, y el aliento es el viento, y él es el Udgatri. En esto consiste la libertad, la perfecta liberación.”
“Yagñavalkya”, prosiguió aquél, “este cielo no tiene, ni ha tenido, una escalera. ¿Por qué medio, entonces, el sacerdote que ofrece los sacrificios puede dirigirse al mundo celestial ? Yagñavalkya respondió: “Mediante el sacerdote brahmín, que es la mente (manas), que es la luna. Pues la mente es el Brahma del sacrificio, y la mente es la luna y ella es Brahma. En esto consiste la libertad, la perfecta liberación. Ciertamente todos éstos son los medios de librarse de la muerte.
“Yagñavalkya”, siguió preguntando aquél, “¿cuántos versos Rik empleará el sacerdote Hotri en el sacrificio de hoy?” “Tres”, replicó Yagñavalkya. “¡Y cuáles de estos tres? “Aquellos que son flamados Puronuvakya, Yagya y Sasya.” “¿Qué se obtiene con ellos?” “Todo lo que respira.”
“Yagñavalkya, ¿cuántas oblaciones realizará el sacerdote Adhvaryu en este sacrificio de hoy?” “Tres”, respondió Yagñavalkya. “Y cuáles de estas tres?” “Aquellas que en el sacrificio se queman por completo, aquellas que en el sacrificio hacen un ruido excesivo; aquellas que en el sacrificio se hunden.” “¿Qué se obtiene con ellas?” “Mediante aquellos que al ser ofrecidos se queman por completo, se obtiene el mundo de los dioses, pues el mundo de los dioses (los Devas) se quema por completo. Mediante aquellos que, al ser ofrecidos, hacen un ruido excesivo, se obtiene el mundo de los antepasados (Pitri), pues el mundo de los antepasados es excesivamente ruidoso. Mediante aquellos que, cuando son ofrecidos, se hunden (en la tierra), se obtiene el mundo de los hombres (Manushya), pues el mundo de los hombres está debajo de los dos anteriores.”
“Yagñavalkya”, dijo aquél, “¿con cuántas deidades el sacerdote brahmín que está a la derecha protegerá hoy este sacrificio ? “ “Con una”, replicó Yagñavalkya. “¿Cuál es?” “La mente, pues la mente es infinita, y los Visvedevas son infinitos, por lo cual, invocándoles, se obtiene el mundo infinito.”
“Yagñavalkya”, prosiguió aquél, “¿cuántos himnos empleará hoy el sacerdote Udgatri en este sacrificio?” “Tres”, replicó Yagñavalkya. “¿Cuáles?” “Aquellos que se llaman Puronuvakya. Yagya y Sasya.” “¿Y cuál de éstos actúa en el cuerpo (adhyatman)” “El Puronuvakya actúa en la inspiración. el Yagya en la exhalación y Vyana, en el aliento vital.” “¿Qué se obtiene con ellos?” “Se obtiene la tierra mediante el Puronuvakya, el firmamento mediante el Yagya y el cielo mediante el Sasya.” Después de esto. Asvala dejo de preguntar.

SEGUNDO BRAHMANA

Entonces Garatkarava Artabhaga preguntó. “Yagñavalkya”, dijo aquél, “¿Cuántos Grahas hay y cuántos Atigrahas?” “Ocho Grahas”, respondió, “y ocho Atigrahas”. “¿Cuáles son?”
“Prana (la respiración) es un Graha, y lo que es captado por Apana (inhalación) es su Atigraha, pues se huele con el Apana.”
“El habla (vak) es un Graha, y lo que es captado por el nombre (naman) es su Atigraha, pues con el habla se pronuncian los nombres.”
“La lengua es un Graha, y lo que es captado por el gusto es su Atigraha, pues con la lengua se perciben los sabores.
“El Ojo es un Graha, y lo que es captado por la forma es su Atigraha, pues con el Ojo se ven las formas.
“El oído es un Graha, y lo que es captado por el sonido es su Atigraha, pues con el oído se oyen los sonidos.
“La mente es un Graha, y lo que es captado por el deseo es el Atigraha, pues con la mente se desean los deseos. 8 . “ Los brazos son un Graha, y lo que es captado por el trabajo es su Atigraha, pues con los brazos se hacen las acciones.
“La piel es un Graha, y lo que es captado por el tacto es su Atigraha, pues con la piel se percibe el tacto. Estos son los ocho Grahas y los ocho Atigrahas.”
“Yagñavalkya”, dijo aquél, “todo es comida de la muerte. ¿Cuál es entonces la deidad para la cual la muerte es comida?” “El fuego (agni) es la muerte, la cual es la comida del agua. La muerte, entonces, es conquistada de nuevo.”
“Yagañavalkya”, dijo aquél, “cuando una persona muere, ¿los alientos vitales (pranas) salen de él o no?” “No”, replicó Yagañavalkya, “siguen en él, pues el aliento de la inhalación mantiene el cuerpo hinchado, y así, hinchado, el cadáver descansa en paz.”
“Yagñavalkya”, dijo aquél, “cuando un hombre muere, ¿qué es lo que no le abandona?” “El nombre”, replicó, “pues el nombre es infinito y los Visvedevas son infinitos; en verdad por medio del Nombre alcanza el mundo infinito.”
“Yagñavalkya”, dijo aquél, “cuando el habla de alguien muerto entra en el fuego, el aliento en el aire, el ojo en el sol, la mente en la luna, el oído en el espacio, el cuerpo en la tierra, el éter en el ser, los cabellos en los árboles, el vello del cuerpo en los arbustos, cuando la sangre y la semilla son depositadas en el agua, ¿dónde permanece entonces la persona?” Yagñavalkya respondió: “Torna mi mano, amigo mío. Los dos conoceremos esto a solas, pues esta cuestión no va a ser tratada en público”. Entonces los dos se fueron y estuvieron hablando a solas durante mucho tiempo, y de lo que hablaron fue del Karma (las acciones), y lo que alabaron fue el Karma, es decir, que un hombre se vuelve bueno por sus buenas acciones y malo por sus malas acciones. Después de eso Garatkarava Artabliaga dejó de preguntar.

TERCER BRAHMANA

Entonces Bhugyu Lahyayani preguntó: “Yagñavalkya”, dijo aquél, “vagando como discípulos, fuimos a la casa de Patankala Kapya. Aquél tenía una hija que estaba poseída por un Gandharva. Le preguntamos: ‘¿Quién eres tú?’ y él (el Gandharva) contestó: ‘Soy Sudhanvan, el Angirasa’. Y cuando le preguntamos sobre el principio y fin del mundo, le dijimos: ‘¿Adónde fueron los Parikshitas?, Adónde fueron los Parikshitas, es lo que yo te pregunto a ti, Yagñavalkya: ¿Adónde fueron pues, los Parikshitas?”
Yagñavalkya respondió: “Supongo que él te dijo que fueron adonde van aquellos que han realizado un sacrificio de un caballo”. Aquél replicó: “¿Y adónde van aquellos que han realizado el sacrificio de un caballo?” Yagñavalkya respondió: “Treinta y tres jornadas del carro del sol es este mundo. La tierra lo rodea por cada lado dos veces y el océano a su vez rodea a esta tierra por cada lado dos veces. Entre ellos hay un espacio tan grande como el filo de una navaja o el ala de un mosquito. Indra, convirtiéndose en pájaro, los (a través del espacio) entregó a Vayu (el aire), el cual los llevó en sus brazos y los envió adonde moran aquellos han realizado un sacrificio de caballo. Por consiguiente, el mimso Indra alabó a Vayu de esta forma. Vayu (el aire) es todo en sí mismo y Vayu es todas las cosas juntas. Quien conoce esto, conquista la muerte”. Después de esto Bhugyu Lahyagani dejó de preguntar.

CUARTO BRAHMANA

Entonces Ushasta Kakrayana preguntó: “Yagñavalkya”, dijo, “háblame de Brahma, aquel que es visible e invisible, el Ser que está dentro de todo”. Yagñavalkya replicó: “Esto, tu Ser, que está dentro de todo”. “¿Qué Ser, oh Vagñavalkya, está dentro de todo Yagñavalkya replicó: “El que está en todas tus respiraciones está en tu Ser y está en el interior de todo.
Ushasta Kakrayana replicó: “Entonces puede ser una vaca o un caballo, según tú lo has explicado. Háblame de Brahma, aquel que es visible e invisible, el Ser, que está en el interior de todo”. Yagñavalkya replicó: “Esto, tu Ser, que está dentro de todo”. “ ¿Qué Ser, oh Vagñavalkya, está dentro de todo?” Yagñavalkya replicó: “Tú no pudiste ver al verdadero ser que ve con la vista, tú no pudiste oír al (verdadero) ser que oye con el oído, ni pudiste percibir al verdadero ser que percibe todas las sensaciones, ni conocer al conocedor del Conocimiento. Este es tu Ser, que está dentro de todo. Todo lo demás es ilusión”. Después de esto Ushasta Kakrayana dejó de preguntar.

QUINTO BRAHMANA

Entonces Kahola Kaushitakeya preguntó. “Yagñavalkya”, dijo, “háblame de Brahma, aquel que es visible e invisible, el Ser (atman) que está en el interior de todo”. Yagñavalkya respondió: “Esto, tu Ser, que está dentro de todo”. “¿Qué Ser, oh Vagñavalkya, está dentro de todo?” Yagñavalkya respondió: “El que está más allá del hambre y la sed, de la tristeza, de la vejez y de la muerte. Cuando los brahmines conocen a ese Ser y han conseguido elevarse sobre el deseo de tener hijos, riqueza y fama, andan errantes como mendigos. Pues el deseo de tener hijos es el deseo de riqueza, Y el deseo de riqueza es el deseo de fama. Todos ellos son deseos. Por consiguiente, un brahmín, después de acumular conocimientos, debe poseer la verdadera fuerza, tras lo cual se convierte en un Muni (yogui); y cuando sabe distinguir el verdadero Conocimiento de un Muni de todo lo que es falso, se convierte en un brahmín Este es su verdadero estado. Todo lo demás
es falso”. Después de esto, Kahola Kaushitakeya dejó de preguntar.

SEXTO BRAHMANA

Entonces Gargi Vakaknavi preguntó: “Y Yagñavalkya”, dijo aquélla, “todo lo que está aquí está tejido e hilado al igual que se teje una tela, en agua. ¿Qué es entonces aquello con lo que el agua está tejida e hilada?” “El aire, oh Gargi”, replicó aquél. “¿De qué entonces está tejido el aire?” “De los mundos del firmamento, oh Gargi”, respondió aquél. “¿De qué están entonces tejidos los mundos del firmamento?” “De los mundos de los Gandharvas, oh Gargi”, respondió aquél. “¿De qué están tejidos los mundos de los Gandharvas?” “De los mundos de Aditya (el sol), oh Gargi”, respondió aquél. “¿De qué están tejidos los mundos de Aditya (el sol)?” “De los mundos de Kandra (la luna), oh Gargi.” “¿De qué están tejidos los mundos de Kandra (la luna)? “De los mundos de los Nakshatras (las estrellas), oh Gargi”. “¿De qué están tejidos los mundos de los Naksbatras (las estrellas)?” “De los mundos de los Devas (dioses).” “¿De qué están tejidos los mundos de los dioses?” “De los mundos de Indra, oh Gargi.” “¿De qué están tejidos los mundos de Indra?” “De los mundos de Prajapati, oh Gargi.” “¿De qué están tejidos os mundos de Pragapati?” “De los mundos de Brahma, oh Gargi.” “¿De qué están tejidos los mundos de Brahma?” Yagñavalkya respondió: “Oh Gargi, no preguntes demasiado si no quieres que se te caiga la cabeza. Preguntas mucho sobre una deidad de quien no debemos preguntar demasiado. No preguntes demasiado, oh Gargi”. Después de eso Gargi Vakaknavi dejó de preguntar.


SEPTIMO BRAHMANA

Entonces Uddalaka preguntó: “Yagñavalkya”, dijo aquél, “estábamos entre los Madras en las casas de Patañkala Kapya, estudiando el sacrificio. Su mujer estaba poseída por un Gandharva y le preguntamos: “¿Quién eres?” Aquél respondió: “Soy Kabandha Atharvana”. Y dijo a Patañkala Kapya y a sus discípulos: “¿Conoces, Kapya, el hilo por el cual este mundo y el otro mundo y todos los seres están entrelazados?” Patañkala Kapya respondió: “No lo sé”. Aquél dijo de nuevo a Patañkala Kapya y a (nosotros) los discípulos: “¿Conoces, Kapya, al rey que reina en este mundo y en el otro mundo y en todos los seres?” Patañkala respondió: “No lo conozco”. Aquél dijo de nuevo a Patañkala Kapya y a (nosotros) los discípulos: “Oh Kapya, el que conoce aquel hilo y el que tira de él, conoce a Brahma, conoce los mundos, conoce a los Devas, conoce los Vedas, conoce los Bhutas (criaturas), conoce al Ser, conoce todo. Esto les dijo (el Gandharva.) y yo lo sé. Si tú, oh Yagñavalkya, sin conocer ese cordel y el que tira de él, te llevas las vacas de Brahma (las vacas ofrecidas en premio al mejor conocedor de Brahma), tu cabeza se desprenderá de tu cuerpo.” Yagñavalkya respondió: “Oh Gautama, creo que conozco este hilo y el que tira de él”. El otro replicó: “Cualquiera puede decir: ‘Lo conozco, lo conozco’. Dime, pues, lo que de verdad conoces”.
Yagñavalkya dijo: “Vayu (el aire) es ese hilo, oh Gautama. Por el aire, como por un hilo, este mundo y el otro mundo, y todas las criaturas están entrelazadas. Por consiguiente oh Gautama, la gente dice de una persona que sus órganos se han desatado; pues por el aire, igual que por un hilo, estaban entrelazados”. El otro replicó: “Así es, oh Yagñavalkya. Dime ahora quién es el que tira de él” .
Yagñavalkya respondió: “Aquel que mora en la tierra dentro de la tierra, a quien la tierra no conoce, cuyo cuerpo es la tierra, aquel que gobierna la tierra desde su interior, es tu Ser, el que gobierna en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el agua y dentro del agua, a quien el agua no conoce, cuyo cuerpo es el agua, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del agua es tu Ser, El es el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el fuego y dentro del fuego, a quien el fuego no conoce, cuyo cuerpo es el fuego, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del fuego es tu Ser, El es e que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el firmamento y dentro del firmamento a quien el firmamento no conoce, cuyo cuerpo es el firmamento, aquel que tira del cordel gobierna en el interior del firmamento, es tu Ser, el que tira del cordel gobierna en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el aire (vayu) y dentro del aire, a quien el aire no conoce, cuyo cuerpo es el aire, aquel que tira de cordel (gobierna) en el interior del aire, es tu Ser, el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal. S. “El que mora en el cielo (dyu) y dentro del cielo, a quien el cielo no conoce, cuyo cuerpo es el cielo, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del cielo, es tu Ser, el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el sol (aditya) y dentro del sol, a quien el sol no conoce, cuyo cuerpo es el sol, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del sol, es tu Ser, el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el espacio (disah) y dentro del espacio, a quien el espacio no conoce, cuyo cuerpo es el espacio, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del espacio, es tu Ser, el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la luna y las estrellas (Kandra-tarakam) y dentro de la luna y las estrellas, a quien la luna y las estrellas no conocen, cuyo cuerpo es la luna y las estrellas, aquel que tira del cordel en el interior de la luna y las estrellas, es tu Ser, el que gobierna en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el éter (akasa) y dentro del éter, a quien el éter no conoce, cuyo cuerpo es el éter, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del éter, es tu Ser, el que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la oscuridad (tamas), y dentro de la oscuridad, a quien la oscuridad no conoce, cuyo cuerpo es la oscuridad, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la oscuridad, es tu Ser, que gobierna en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la luz (tegas) dentro de la luz, a quien la luz no conoce, cuyo cuerpo es la luz, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la luz, es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.” Esto es todo lo que concierne a los dioses (adhidaivatam); lo que sigue hace referencia a los seres (adhibhutam).
Yagñavalkya prosiguió: “El que mora en todos los seres, y dentro de todos los seres, a quien todos los seres no conocen, cuyo cuerpo son todos los seres; aquel que tira del cordel (gobierna) en todos los seres desde su interior, es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el aliento (prana) y dentro del aliento, a quien el aliento no conoce, cuyo cuerpo es el aliento, aquel que tira del cordel (gobierna) el aliento desde su interior, es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal. 17: El que mora en la lengua (vak), y dentro de la lengua, a quien la lengua no conoce, cuyo cuerpo es la lengua, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la lengua, es tu Ser que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el ojo, y dentro del ojo, a quien el ojo no conoce, cuyo cuerpo es el ojo, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del ojo es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en el oído, y dentro del oído, a quien e oído no conoce, cuyo cuerpo es el oído, aquel que tira de cordel (gobierna) en el interior del oído, es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la mente, y dentro de la mente, a quien la mente no conoce, cuyo cuerpo es la mente, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la mente, es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la piel, y dentro de la piel, a quien la piel no conoce, cuyo cuerpo es la piel, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la piel, es tu Ser, que gobierna e tu interior, el inmortal.
“El que mora en el Conocimiento, y dentro del Conocimiento, a quien el Conocimiento no conoce, cuyo cuerpo e el Conocimiento, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior del Conocimiento, es tu Ser, que gobierna en tu interior, el inmortal.
“El que mora en la semilla, y dentro de la semilla a quien la semilla no conoce, cuyo cuerpo es la semilla, aquel que tira del cordel (gobierna) en el interior de la semilla, es tu Ser que gobierna en tu interior, el inmortal; no se le ve, pues es 1a visión; no se le oye, pues es el sonido; no se le percibe, pues es la percepción; no se le conoce, pues es el Conocimiento. El es la única visión, el único sonido, la única percepción, el único Conocimiento. Esto es tu Ser, que tira del cordel (gobierna) en tu interior, el inmortal. Todo lo demás es ilusión. Después de esto, Uddalaka dejó de preguntar.

OCTAVO BRAHMANA

Entonces Vakaknavi dijo: “Venerables brahmines, voy hacerle dos preguntas. Si en verdad puede contestarlas, nadie de vosotros, creo, podrá vencerle en ninguna otra discusión referente a Brahma”. Yagñavalkya respondió: “Pregunta, oh Gargi”.
Aquélla dijo: “Oh Yagñavalkya, igual que el hijo de un guerrero de los Kasis o Videhas tensa el arco y, tomando dos flechas bien afiladas, se prepara para la batalla, así me preparo yo para luchar contigo con dos preguntas. Respóndeme a estas preguntas”. Yagñavalkya repuso: “Pregunta, oh Gargi” .
Aquélla dijo: “Oh, Yagñavalkya, aquello que dicen que está más arriba de los cielos y más abajo de la tierra, que contiene el cielo y la tierra, el pasado, el presente y el futuro, dime, pues, ¿de qué está tejido?”
Yagñavalkya respondió: “Aquello que dicen que está más arriba de los cielos y más abajo de la tierra, que contiene el cielo y la tierra, el pasado, el presente y el futuro, está tejido de éter (akasa).”
Aquélla exclamó: “Me postro ante ti, oh Yagñavalkya, pues has resuelto esta pregunta. Prepárate para la segunda”. Yagñavalkya repuso: “Pregunta, oh Gargi”.
Aquella prosiguió: “Oh Yagñavalkya, aquello que dicen que está más arriba de los cielos y más abajo de la tierra, que contiene el cielo y la tierra, el pasado, el presente y el futuro, dime, pues, ¿de qué está tejido?”
Yagñavalkya respondió: “Aquello que dicen que está más arriba de los cielos y más abajo de la tierra, que contiene el cielo y la tierra, el pasado, el presente y el futuro, está tejido de éter”. Gargi replicó: “¿De qué está, pues, tejido el éter?”
Aquél repuso: “Oh Gargi, los brahmines llaman a esto el Akshara (lo imperecedero). No es áspero ni fino, ni corto ni largo, ni rojo (como el fuego) ni fluido (como el agua); no tiene sombra, ni oscuridad, ni aire, ni éter, ni se adhiere a nada; no tiene gusto, ni olor, ni ojos, ni oídos, ni habla, ni mente, ni fuerza, ni aliento, ni boca (o puerta), ni medida; no tiene interior o exterior, no devora nada ni nadie le devora a él.
“Por mandato de Akshara (el imperecedero), oh Gargi, el sol y la luna están separados. Por mandato de Akshara, oh Gargi, el cielo y la tierra están separados. Por mandato de Akshara, oh Gargi, lo que llamamos momentos (nimesha), horas (muhurta), días y noches, medio meses, meses, estaciones y años, están separados. Por mandato de Akshara, oh Gargi, algunos ríos fluyen hacia el Este desde las montañas blancas y otros al Oeste o a cualquier otra dirección. Por mandato de Akshara, oh Gargi, los hombres alaban a los santos, a los antepasados y a los dioses.
“Oh Gargi, quien ofrece sacrificios y practica austeridades en este mundo durante mil años, sin conocer a Akshara (el imperecedero), contemplará apenado cómo sus obras tendrán fin. Quien, sin conocer a Akshara, deja este mundo, no es más que un esclavo de él. Pero, oh Gargi, quien deja este mundo conociendo a Akshara, es un verdadero Brahmín.
“Ese Brahma, oh Gargi, no se puede ver, pues es la visión; no se puede oír, pues es el oído; no se puede percibir, pues es la percepción; no se puede conocer, pues es el Conocimiento. No hay nada que se pueda ver, pues él es la única visión; nada que se pueda oír, pues él es el único sonido; nada que se pueda percibir, pues él es el único Conocimiento. En ese Akshara, oh Gargi, está envuelto el éter como el tejido de una tela.”
Entonces exclamó Gargi: “Venerables brahmines, podéis consideraros muy grandes si se os permite postraros ante él. Nadie, creo firmemente, le vencerá en ningún argumento referente a Brahma”. Después de esto, Vakaknavi dejó de preguntar.

NOVENO BRAHMANA

Entonces Vidagdha Sakalya le preguntó: “¿Cuántos dioses hay, oh Yagñavalkya?” Aquél respondió con este himno: “Tantos como se mencionan en el himno de alabanza dirigido a los Visdevas, es decir, tres y trescientos, tres y tres mil”: “Sí”, asintió él, y preguntó de nuevo: “¿Cuántos dioses hay en verdad, oh Yagñavalkya?” “Treinta y tres”, contestó aquél. “Sí”, asintió, y preguntó de nuevo: “¿Cuántos dioses hay en verdad, oh Yagñavalkya?” “Seis”, respondió aquél. “Sí”, dijo, y preguntó de nuevo: “¿Cuántos dioses hay en verdad, oh Yagñavalkya?” “Tres”, respondió aquél. “Sí”, asintió, y preguntó de nuevo: “¿Cuántos dioses hay en verdad, oh Yagñavalkya?” “Uno y medio (adhyardha)”, respondió aquél. “Sí”, replicó, y preguntó de nuevo: “¿Cuántos dioses hay realmente, oh Yagñavalkya?” “Uno”, repuso él. “Sí”, replicó, y preguntó de nuevo: “¿Quiénes son estos tres y trescientos, tres y tres mil?”
Yagñavalkya respondió: “Son sólo distintos poderes que surgen de ellos, en realidad sólo hay treinta y tres dioses”. Aquél preguntó: “¿Quiénes son esos treinta y tres?” Yagñavalkya respondió: “Los ocho Vasus, los once Rudras y los doce Adityas. Son treinta y uno, e Indra y Pragapati hacen treinta y tres”.
Aquél volvió a preguntar: “¿Quiénes son los Vasus?” Yagñavalkya respondió: “Agni (el fuego), Prithivi (la tierra), Vayu (el aire), Antariksha (el firmamento), Aditya (el sol), Dyu (el cielo), Kandramas (la luna), las Nakshatras (las estrellas): éstos son los Vasus, pues en ellos descansa todo lo que mora (en este mundo); por consiguiente se llaman Vasus”.
Aquél siguió preguntando: “¿Quiénes son los Rudras?” Yagñavalkya replicó: “Los diez alientos vitales y Atman, el undécimo. Cuando dejan este cuerpo mortal, nos hacen llorar (rodayanti), por lo cual se llaman Rudras”.
Aquél preguntó de nuevo: “¿Quiénes son los Adityas? Yagñavalkya replicó: “Los doce meses del año; son Adityas porque siguen un ritmo (yanti), apoderándose de todo tras su paso (adadanah). Puesto que se mueven a un ritmo, apoderándose de todo, se llaman Adityas”.
Entonces preguntó: “¿Y quién es Indra, y quién es Pragapati?” Yagñavalkya respondió: “Indra es el trueno, Pragapati es el sacrificio”. Aquél preguntó: “¿Y qué es el trueno?” Yagñavalkya respondió: “El rayo”. Entonces Preguntó: “¿Y qué es el sacrificio?” Yagñavalkya repuso: “Los animales (del sacrificio)”.
De nuevo preguntó: “¿Quiénes son los seis?” Yagñavalkya respondió: “Agni (el fuego), Prithivi (la tierra), Vayu (el aire), Antariksha (el firmamento), Adithya (el sol) y Dyu (el cielo) son los seis, pues los seis son todo esto”.
Entonces preguntó: “¿Quiénes son los tres dioses?” Yagñavalkya respondió: “Estos tres mundos, pues en ellos existen todos estos mundos”. Aquél inquirió: “¿Quiénes son los dos dioses?” Yagñavalkya repuso: “La comida y el aliento”. Entonces preguntó: “¿Quién es el dios y medio?” Yagñavalkya respondió: “El que sopla”.
Aquí algunos se preguntan: “¿Cómo es que al que sopla como uno solo se le llama uno y medio (adhyardha)?” La respuesta es: “Porque cuando sopló el viento, todo creció (adhyardhnot)”. Aquél preguntó: “¿Quién es el único dios?” Yagñavalkya respondió: “El aliento (prana), él es Brahma”.
Sakalya replicó: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada (cuerpo) es la tierra, cuya visión es el fuego, cuya mente es la luz, aquel que es el principio de todo ser viviente, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya respondió: “Conozco a esta persona, el principio de todo ser, de quien tú hablas. Esta persona es llamada ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad (devata)?” Sakalya respondió: “El inmortal”.
Este siguió inquiriendo: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada es el amor (un cuerpo capaz de amor sensual), cuya visión es el corazón, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, él en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya re plicó: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual tú hablas. Esta persona creada para el amor, es llamada ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad (devata)?” Sakalya replicó: “Las mujeres”.
Sakalya prosiguió: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada son los colores , cuya visión es el ojo, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya replicó: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual tú me hablas. Esa persona está en el sol y es ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quien es su deidad (devata) ? “ Sakalya respondió: “La verdad”.
Sakalya continuó: “Sólo quien conoce a esa persona cuya morada es el éter, cuya visión es el oído, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya Yagñavalkya respondió: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual tú hablas. Es la persona que oye y responde, es ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad?” Sakalya respondió: “El espacio”.
Sakalya continuó: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada es la oscuridad, cuya visión es el corazón, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya replicó: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual estás hablando. Es persona que mora en las sombras, ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad?” Sakalya respondió: “La Muerte”.
Sakalya prosiguió: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada son los Colores, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya replicó: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual estás hablando. Es la persona en el espejo, ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad?” Sakalya respondió: “El aliento vital (asu)”.
Sakalya prosiguió: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada es el agua, cuya visión es el corazón, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es un maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya repuso: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la que estás hablando. Es la persona en el agua, ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad?” Sakalya replicó: “Varuna”.
Aqué 1e replicó: “Solamente quien conoce a esa persona cuya morada es la semilla, cuya visión es el corazón, cuya mente es la luz, el principio de todo ser, en verdad es su maestro, oh Yagñavalkya”. Yagñavalkya replicó: “Conozco a esa persona, el principio de todo ser, de la cual estás hablando. Es la persona filial ‘El es él’. Pero dime, Sakalya, ¿quién es su deidad?” Sakalya replicó: “Pragapati”.
Yagñavalkya entonces dijo: “Sakalya, ¿acaso esos brahmines que no se atreven a responderme, te han escogido como víctima (anagaravakisha)?” Sakalya prosiguió: “Yagñavalkya, puesto que has descrito los Brahmanas de los Kuru-Pañkalas, ¿dime qué más manifestaciones de Brahma conoces?”
Yagñavalkya contestó: “Conozco los cuatro confines de la tierra con sus deidades y sus moradas”. Sakalya entonces dijo: “Si conoces los cuatro confines de la tierra con sus deidades y moradas,
“¿Cuál es entonces, la deidad de Oriente?” Yagañavalkya respondió: “Aditya (el sol)”. Sakalya continuó: “¿Dónde mora Aditya?” Yagñavalkya repuso: “En el ojo”. Sakalya prosiguió: “¿Dónde mora el ojo?” Yagañavalkya respondió: “En los colores, pues con el ojo él ve los colores”. Sakalya continuó: “¿Y dónde moran los colores?” Yagñavalkya respondió: “En el corazón, pues en el corazón conocemos los colores”. Sakalya respondió: “Así es, en verdad, oh Yagñavalkya”.
Aquél prosiguió: “¿Cuál es la deidad del Sur?” Yagñavalkya contestó: “Yama” Sakalya inquirió: “¿Dónde mora Yama?” Yagñavalkya respondió. “En el sacrificio”. Sakalya siguió: “¿Dónde mora el sacrificio?” Yagñavalkya repuso: “En Dakshina (los presentes entregados a los sacerdotes)”. Sakalya prosiguió: “¿Dónde habita Dakshina?” Yagñavalkya contestó: “En Sraddha (la fe), pues si un hombre cree, se entrega a Dakshira, pues Dakshira mora firmemente en la fe”. Sakalya preguntó: “¿Y dónde mora la fe?” Yagñavalkya repuso: “En el corazón, pues la fe se conoce con el corazón, y por consiguiente la fe mora en el corazón”. Sakalya asintió: “Así es, en verdad, oh Yagñavalkya”.
Sakalya siguió preguntando: “¿Cuál es la deidad de Occidente?” Yagñavalkya respondió: “Varuna”. “¿Dónde mora Varuna? “En el agua.” “¿Y dónde mora el agua?” “En la semilla.” Sakalya entonces preguntó: “¿Y dónde mora la semilla?” Yagñavalkya contestó: “En el corazón. Por consiguiente dicen que un hijo es como su padre, que parece haber salido de su propio corazón, o hecho de su propio corazón, pues la semilla mora en el corazón”. Sakalya asintió: “Así es, en verdad, oh Yagñavalkya”.
Sakalya siguió insistiendo: “¿Cuál es la deidad del Norte?” Yagñavalkya respondió: “Soma”. “¿Dónde mora Soma?” “En Diksha”. “¿Dónde mora entonces Diksha?” “En la Verdad; por consiguiente dicen que quien ha realizado los sacrificios de Diksha dice la verdad, pues Diksha mora en la Verdad.” Sakalya entonces preguntó: “¿Y dónde mora la Verdad?” Yagñavalkya replicó: “En el corazón, pues sólo desde el corazón decimos lo que es verdad; ciertamente es allí donde mora la Verdad”. Sakalya asintió: “Así es, oh Yagñavalkya”.
Sakalya siguió preguntando: “¿Cuál es la deidad del cenit?” Yagñavalkya contestó: “Agni”. “¿Dónde mora Agni?” “En el habla.” “¿Y dónde mora el habla?” “En el corazón.” “¿Y dónde mora el corazón?”
Yagñavalkya replicó: “¡Oh Ahallika! Si crees que e corazón puede estar fuera de nosotros, entonces los perros podrían comerlo, o los pájaros destrozarlo a picotazos”.
Sakalya preguntó a su vez: “¿Y dónde moras tú (tu cuerpo) y tu Ser (tu corazón)?” Yagñavalkya contestó: “En el Prana (aliento)”. Sakalya prosiguió: “¿Dónde mora el Prana?” Yagñavalkya respondió: “En el Apana (aliento inferior)”. “¿Dónde mora el Apana?” “En el Vyana (el aliento que retiene a los otros alientos)” Sakalya prosiguió: “¿Dónde mora el Vyana?” Yagñavalkya respondió: “En el Udana (aliento exterior)”. Sakalya entonces preguntó: “¿Y dónde mora el Udana?” Yagñavalkya replicó: “En el Samana. Ese ser (atman) debe ser descrito a través de ‘¡No, no!’. Es incomprensible pues no puede ser comprendido; es imperecedero, pues no puede perecer; está libre de todas las ataduras, pues no s puede atar a sí mismo; ciertamente está libre de todo sufrimiento y error. “Estas son sus ocho moradas (la tierra, etcétera), sus ocho mundos (el fuego, etcétera), sus ocho dioses (el inmortal, la comida, etcétera), sus ocho personas (la corpórea, etcétera). Después de dividir y unir a estas personas (dividirlas en sus distintas moradas y unirlas finalmente en el corazón), el Ser, enseñado en los Upanishads, traspasa todos lo límites (va más allá del Samana). Ahora te pregunto yo a ti que me expliques el estado del Ser más allá de toda división. Si no eres capaz de explicármelo, tu cabeza se desprenderá de tu cuerpo.” Sakalya no conocía el estado puro del Ser, por lo que su cabeza cayó rodando por el suelo. Al poco tiempo unos 1adrones que pasaban por allí vieron sus huesos y los robaron, confundiéndolos por algo de valor.
Entonces Yagñavalkya exclamó: “Reverendos brahmines, quien de entre vosotros lo desee, que me pregunte, o preguntadme todos vosotros si así lo deseáis; o preguntaré yo a alguien de entre vosotros, o a todos vosotros”. Pero los brahmines no se atrevieron a hacer ninguna pregunta.
Entonces Yagñavalkya les puso a prueba con estos Slokas:
“Como un gran árbol en el bosque, así en verdad es el hombre; sus cabellos son las hojas, su piel exterior la corteza.
“Igual que la sangre sale por la piel del hombre y la savia por la piel del árbol, de igual forma la sangre de un hombre herido fluye al exterior como la savia de un árbol cuando es derribado.
“Las partes de carne son las capas de madera del árbol y sus fibras tan fuertes como los tendones humanos. Los huesos del hombre es la madera dura del interior y la médula humana está hecha como la médula del árbol.
“Sin embargo, el árbol cuando es derribado, crece de nuevo por la raíz con más fuerza todavía; respóndeme, pues, a esta pregunta: ¿acaso un mortal vuelve a crecer después de haber sido cortado por la muerte?
“No digáis: ‘vuelve a nacer de la semilla’, pues la semilla surge de un ser vivo; sin embargo un árbol surge de un grano, que claramente nace después de la muerte.
“Si un árbol es arrancado de raíz, no crecerá de nuevo; ¿de qué raíz entonces, decidme, crece un mortal, después de haber sido cortado por la muerte?
“Una vez nacido, no nace otra vez; ¿quién le crea, pues, de nuevo en otro cuerpo? “Sólo Brahma puede hacerle nacer de nuevo, pues sólo él es Conocimiento y dicha, el principio y raíz de todo ser vivo.”